SIN HACER RUIDO

Sin hacer ruido y moviéndome con cuidado, salgo de la cama y me acerco a la ventana. En silencio abro las cortinas y subo un poco la persiana. Quiero que la tenue luz que refleja la luna, bañe su desnudo cuerpo, pues me gusta así contemplarla.
Sin hacer ruido me siento a su lado, en el borde de la cama. Ella está dormida, en un sueño profundo y sosegado. La suave luz nocturna, le confiere un aspecto hermoso, su piel sutilmente iluminada, parece de plata, su cuerpo se hace etéreo, sus bellas formas se acentúan, resplandecen. Su imagen me fascina, me seduce, me atrapa.
Sin hacer ruido, casi sin moverme, con el dorso de mi mano, acaricio su rostro, mientras que mis ojos, tratan, una vez más, de memorizar cada una de sus ya memorizadas facciones. ¡Qué hermosa es!. ¡Qué suerte tengo de estar a su lado!. Deseo acariciar su delgado y esbelto cuerpo, pero... ¿y si la despierto? Son las tantas de la madrugada. El día ha sido largo. Su jornada casi no acaba.
Sin hacer ruido y casi sin moverme, cojo su más cercana mano, mientras mis ojos resbalan por su cuerpo, por sus pequeños pechos, sus delicados pezones, su estrecho talle, su monte Venus, sus largas piernas, sus cansados pies.
Sin hacer ruido y casi sin moverme me atrevo a pasar la yema de mis dedos, por su cálida piel. Su tacto es suave, dulce y embriagador. Es como acariciar el cielo. Mis dedos resbalan sobre ella, rozándola lo suficiente como para sentirme aun más cerca de esta preciosa mujer.
Sin hacer ruido y casi sin moverme, enciendo un cigarro. Sentado en el borde de la cama, calada tras calada, me emborracho de su imagen. De sus sombras y sus luces. De su esencia y de su ser.
Sin hacer ruido y casi sin moverme, con cuidado apago el cigarro, cierro las cortinas, dejando la estancia sumida en una nueva penumbra. Con todo mi cariño, deposito un leve beso en sus labios. Son las tantas de la madrugada y no es mi deseo perturbarla.
Me acuesto a su lado, apenas sin ruido. Susurro un leve y casi inaudible "buenas noches, mi amor" y me duermo a su lado. Apenas sin moverme.








tess dijo
Sin hacer ruido casi no me atrevo a dejar otras palabras en este post por miedo a ensuciar las exquisitas que has escrito.
Es deliciosamente sublime y asquerosamente romántico; enhorabuena por sentir cosas como esta y además saber plasmarlas en letras.
Por si no se nota, me ha gustado mucho, diría que me ha encantado.
BesoTess silenciosos pero profundos.
13 Noviembre 2009 | 01:53 AM