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La Coctelera

SI LA PAZ ES EL CAMINO, LLEVATE UNA BUENA ESCOLTA

26 Agosto 2011

EL DESEO

 

 

 

                El era diferente. Lo sentía en sus huesos. Para él las cosas sucedían con una desesperante lentitud. Siempre había tenido esa sensación. Desde que tenía recuerdos. Recordaba esa certeza. El mundo iba demasiado despacio. Desde que tenía recuerdos, recordaba que necesitaba velocidad. La necesitaba como un pez necesita el agua para  vivir.

Su madre solía decirle, que ya desde sus primeros pasos, él quería correr. Cuando pudo hacerlo, iba a todas partes corriendo tan rápido como sus lentas y pesadas piernas le permitían. Cierto que legaron a ser más rápidas que las de los demás y no pocos le animaron para que fuese atleta profesional, pero ni siquiera llegó a planteárselo en serio.

                Su primera bicicleta le dio un poco más de esa ansiada velocidad, pero una cantidad insignificante. Su primer coche fue una decepción. Ni siquiera pasando de 200 kilómetros por hora veía cubierta su necesidad. Incluso en los trenes de alta velocidad, él veía pasar el paisaje  como si fuesen a cámara lenta.   Siempre tenía la sensación de estar prisionero de una desesperante lentitud. Se sentía encarcelado en un medio que no era el suyo.

                Al principio creyó que era su destino. Había nacido para la velocidad y no era de extrañar que orientase su vida laboral a esa necesidad. Obviamente se hizo piloto de aviones, en el ejército. Un nuevo chasco. Incluso al doble de la velocidad del sonido, el mundo pasaba desesperadamente lento. Volaba en rasante a 1.200 Km/h y aun podía fijarse en las ramas de los arboles, en la hierba, en los edificios  y en las gentes agónicamente lentas. Volaba de tal forma que ponía los pelos de punta a sus compañeros, mientras que, a él, aquella lentitud le frustraba.

                Su vida podía definirse en esa palabra. Frustración. Sus pocos amigos tenían momentos de felicidad en sus vidas. Él tenía momentos de menor frustración, pero no recordaba ni un solo día que hubiese sido un poquito feliz. No se relacionaba con mucha gente. No salía a divertirse, porque intentarlo aumentaba su necesidad de velocidad. Aumentaba la sensación de estar enjaulado en un universo apelmazado.

Ni se le ocurrió la idea de hablar con un loquero, porque sabía con certeza que estaba loco. Era la única explicación de su necesidad y de la solución que, desde hacía algún tiempo, rondaba por su cabeza.

Estaba cansado. Estaba harto de sentirse pesado. De sentirse atado. De sentir que sus deseos estaban fuera de su alcance. De no saber reír, porque nunca había tenido motivos. La decisión estaba tomada.

                Se levantó temprano. Realizó su rutina diaria con la misma lentitud  de todos los días. Se enfundó su mono de cuero, su casco y se encaminó al garaje. Montó sobre su potente motocicleta y la arrancó. Ni siquiera el suave murmullo del potente motor le consolaba.

La decisión estaba tomada

                Una vez más, forzó todo lo que pudo el motor y enfiló aquella larga y recta carretera. Como otras veces los 320 Km/h de su moto le parecieron aburridos en insípidos, solo que, esta vez, al divisar el final de la carretera no empezó a aminorar. Se colocó erguido y cerró los ojos.

Definitivamente, la decisión estaba tomada.

                El impacto contra el muro fue sencillamente brutal. Metal y hormigón saltaron por los aires con aquella asfixiante lentitud. Solo cuando su cuerpo quedo hacho pedazos se sintió libre. En el mismo instante que su cuerpo chocaba contra el muro, su verdadero yo emergía. Sintió como si le hubiesen liberado de un pesado lastre. Su moto no había terminado de chocar contra el muro y solo por una milésima de segundo contempló aquel espectáculo viendo como ocurría a una melosa lentitud. El ya carecía de forma. Carecía de algo físico. Ascendió sobre el paisaje y en poco menos de un segundo se vio vagando por el universo. ¡¡Sí!!, ¡si! ¡si!. Esto era lo que necesitaba. Desplazarse a la velocidad de la luz. Era luz. Siempre lo había sido.  Esta era su verdadera naturaleza, su verdadero yo. 

                Ahora estaba seguro, estaba en su hábitat. Volvía a ser lo que nunca debió dejar de ser.

Una vez, en un pasado, quiso tener cuerpo. Ser algo físico. Experimentar otras sensaciones. Quiso ser humano. Lo quiso tanto que formuló un deseo. Y su deseo se hizo realidad. Ahora todo estaba como debía de ser. Nada le impedía saborear aquella extraordinaria velocidad. Por primera vez desde hacía mucho tiempo, alcanzó la más explosiva  felicidad. Experimento con su olvidada forma. Hizo un par de piruetas alrededor de la luna.  Esprintó un par de veces sintiéndose colmado. Bendita velocidad. Bendita ligereza. Flotaba en universo amplio donde podía pasar eones viajando sin obstáculos. Eso es lo que debía de haber hecho siempre.  Y ya nunca dejaría de hacerlo.

 

 

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11 comentarios · Escribe aquí tu comentario

TERESA santomil gonzalez

TERESA santomil gonzalez dijo

Una vez mas disfrute de tu escrito..

Un abrazo

27 Agosto 2011 | 10:56 AM

tess

tess dijo

Cuando uno no se siente a gusto, cuando sabe que donde está no es su lugar, hay que hacer lo imposible por encontrar ese mundo deseado, a veces para ello es necesario romper con todo, romperse del todo... como tu protagnista; un choque contra un muro le hizo ver la LUZ.
Sorprendente como siempre , bicho; sabes que éstos son los relatos tuyos q más me enganchan.

BesoTess deseosos.

27 Agosto 2011 | 05:23 PM

licemar

licemar dijo

Eeeyyy... llegué justo a tiempo para leer esto... pero lenta, muy lentamente, para saborearlo como a mí me gusta.
Ya tenía lo que quería, en su momento fue lo que anhelaba, pero necesitó ser humano y vivir otra dimensión para darse cuenta y poder comparar. De lo contrario, siempre hubiese creido que le faltaba algo.
En ocasiones, necesitas estar en la oscuridad para darte cuenta de que lo que ya posees es la luz...
Curioso relato, de los que te dejan meditando... como a mí me gustan.

Un beso luminoso... pero lento... que si no, no te enteras je je je

28 Agosto 2011 | 01:15 AM

La Guardiana

La Guardiana dijo

Me has tenido enganchada hasta la ultima letra aviadorrrrrrrrrrrrrr!!!!!
un relato apasionante y que te hace pensar.........................¿qué somos?.......realmente descansamos cuando llega el final......................... o empezamos una nueva vida sin cargas ni angustias......................

UN BESO IMMENSOOOOOOOOOOOO!!!!!

30 Agosto 2011 | 07:11 PM

La Guardiana

La Guardiana dijo

buenos dias navegante, me ocurre una cosa, haber si me puedes ayudar guapetón!!!
como tu relato me a gustado muchisimo, y el foro de mi pueblo (catral) anda falto de fantasia, me he permitido copiar tu relato y pegarlo alli, les a gustado y quieren saludarte,
querido navegante....................¿seria usted tan amable de pasarse por alli tan veloz como le gusta en su avión y deleitarnos con un saludo?................. esque si no, van a pensar que estoy ida del perol y es todo una fabula mia.....jajajaaaaaaaaaaaaa

un besote entre las nubes.

gracias navegante

31 Agosto 2011 | 09:57 AM

Navegante

Navegante dijo

muchas gracias a todas por vuestra visita
me alegro que os haya gustado

soys lo mas.
un beso

1 Septiembre 2011 | 05:29 PM

serena cul

serena cul dijo

Gracias y espero verte mas por mi casa.Un beso grande muy grande

3 Septiembre 2011 | 06:36 AM

americahb

americahb dijo

Y es que habran almas tan libres tan universales que un cuerpo limita su libertad? me gusto tu escrito

Besos con brujulas hacia ti querido navegante

Gia

22 Septiembre 2011 | 04:17 AM

una-sonrisa

una-sonrisa dijo

ufff ... buen relato, e impactante.

No sé si te has informado para escribirlo o es fruto de tu imaginación. Sea como sea, te aseguro que para algunos es real, y no solo eso, sino que son capaces de hacer lo mismo que tu protagonista.

Cuanta razón al saber de su locura. Desde ese estado el razonamiento queda anulado, y es substituido por algo irracional, pero que se persigue de forma repetida. Suelen encontrarlo y con ello su liberacion. Pero la libertad de ellos, es el sufrir de otros.

Un beso y una sonrisa

11 Octubre 2011 | 09:36 PM

Navegante

Navegante dijo

Serena, America, Una sonrisa, gracias por vuetra visita
deciros que el relato es fruto de mi imaginación, pero
¿quien no ha sentido alguna vez que esta en un cascaron que no le corresponde?

un beso a todas

12 Octubre 2011 | 10:49 AM

La Guardiana

La Guardiana dijo

Hola navegante;

¿que tal?.............. ¿estuviste ayer con el caza?..........jejejeeee ayer mientras veia el desfile por la tele pense que tu eras de los que formaban la bandera con el avión!!!!

jejeeeeeeee un besote campeón, y no corras mucho ehhhhh

13 Octubre 2011 | 05:29 PM

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SI LA PAZ ES EL CAMINO, LLEVATE UNA BUENA ESCOLTA

madrid, España
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Que contar. Soy una persona realista. Me gusta tener los pies en la tierra, aunque también me da por soñar. Admito que con el paso del tiempo me vuelvo algo cascarrabias, pero no pierdo nunca el sentido del humor. Creo que eso me define más que nada. A los 16 años ingrese en la marina de guerra, y eso marcó mi vida. No por los hechos sino, por los conocimientos. Desarrollé un enorme interés por la tecnología. Y cualquiera que me conozca, sabe que me fascinan los vehículos y la historia militar. Siempre desde el punto de vista tecnológico, uno, y estratégico otro. Llevo la cámara a casi todas partes. Me gusta la fotografía y creo que no soy malo. La música es imprescindible para mí. La buena música. No escucho cualquier cosa. También el modelismo me gusta, hacer maquetas y dioramas. Y hubo un tiempo que pinte al oleo y acuarela. Me tengo por buen conversador, aunque ha ciertos temas les pongo, tal vez, demasiada pasión. Leo siempre que puedo, con ánimo de aprender. Mi verdadera pasión es la aeronáutica. Las cosas que vuelan, en especial las cosas militares que vuelan, que vienen a ser como los formula 1 de la aeronáutica. Y ahora me han animado a escribir cosas. Bueno una experiencia más. Soy bastantes cosas más, pero no las voy a decir todas, o no quedara nada por descubrir, y creo que merezco la pena, ser descubierto, como cualquier otra persona.

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